Food Chain Magnate

Food Chain Magnate(FCM) lo conozco de nombre desde hace tiempo, pero no fue hasta principios de Diciembre, cuando el cuate de un amigo y un miembro de mi grupo de juego lo compraron que finalmente pude probarlo. Únicamente he tenido oportunidad de jugarlo en cuatro ocasiones, suficientes para quedar fascinado.

A simple vista FCM es un juego sobre capitalismo. Abres una cadena de restaurantes de comida rápida con una sola idea en la mente: Hacer la mayor cantidad de dinero posible. Sin embargo, cuando miras más allá de la superficie puedes ver sobre qué trata en realidad FCM: Decisiones agónicas, alianzas efímeras, un game state complejo y fluctuante, derrotas devastadoras… bueno quizá FCM sí tenga un par de cosas en común con el capitalismo. En todo caso, veamos como funciona el juego.

Cada ronda se divide en varias fases que en conjunto representan un día. Primero debes elegir, en secreto, a cuales empleados quieres enviar a trabajar. Una vez todos lo han hecho puedes reclutar, capacitar, iniciar nuevas campañas de marketing, producir comida… todo ello de acuerdo a quienes enviaste a trabajar. Posteriormente viene la hora de la cena(vender), pagarle a tus empleados(o despedirlos si no te alcanza) y, finalmente, las nuevas campañas de marketing surten efecto. Si aún hay dinero en el banco se juega otra ronda.

Cartas de trabajadores – © Travis Hill

Reclutar trabajadores funciona un poco como un deck building, pero con una diferencia fundamental. Siempre puedes disponer de todos tus trabajadores. No tienes que barajar. No hay pilas de descarte. No tienes que rezarle al draw. ¿Conveniente? Sí. ¿Poderoso? Sin lugar a dudas. ¿Emocionante? Vaya que lo es. Sin embargo, existen también un par de limitaciones. No puedes capacitar a ninguno de los trabajadores que mandaste a trabajar. Únicamente puedes enviar a tantos trabajadores como tus managers puedan manejar. Al final del día debes pagar honorarios a todos los trabajadores que en algún momento han recibido capacitación, y sí, eso incluye a los que no pudiste enviar a trabajar porque estaban siendo capacitados o porque tus managers no te lo permitían.

La red de ideas y posibilidades que surge de este conjunto tan simple de restricciones es formidable: “Dado que no puedo enviar todos mis trabajadores necesito mejorar al menos uno de mis manager…mmm pero si decido entrenarlo tendría que dejarlo descansar y enviar aún menos trabajadores… podría contratar otro manager y capacitarlo en lugar de este… pero tendría que pagar un sueldo extra ¿Puedo pagar un sueldo extra?… quizás, si consigo vender algunas pizzas antes.. espera, exactamente que estoy intentando hacer aquí? ¿Por qué preferiría vender pizzas y no hamburguesas?”. Me alegra lo preguntes, porque tenemos que hablas todavía del aspecto más importante del juego, el lugar dónde todo confluye, dónde te vuelves rico o terminas en bancarrota: El tablero.

El tablero – © Trevor Dolinajec

Al principio únicamente hay calles y algunas casas. Lo primero que debes hacer es colocar tu restaurante. ¿Dónde exactamente? Buena pregunta. Veamos, puesto que quieres vender algo de comida probablemente quieras estar rodeado por la mayor cantidad de casas. Sin embargo, tampoco quieres entrar en competencia inmediata por las tres mismas casas o sí? Pues podría ser, si metes el acelerador al principio del juego y consigues alinear correctamente tus jugadas podrías ganar un poco de dinero y mermarías el arranque de la competencia. Por otro lado, si lo ven venir y en lugar de ir por esa demanda inicial preparan sus cadenas para crear y abastecer demanda mucho más lucrativa. Mala suerte. Probablemente terminarías mordiendo tu propio polvo.

Creo que es un buen momento para hablar de la demanda. Probablemente ya lo olvidaste, pero una de las acciones que pueden hacer tus trabajadores es iniciar campañas de marketing, en todo caso,el recordatorio ya está. Digamos que tienes algunas hamburguesas y de momento nadie esta interesado en comprarlas. Una de las cosas que podrías hacer es contratar especialistas en marketing y poner espectaculares promoviendo tus hamburguesas. Lo que pasará entonces es que las casas cercanas a tu publicidad querrán hamburguesas. Es aquí dónde la cosa se pone picosa, pues la demanda una vez en el tablero es general. Si otro alguien puede ofrecer hamburguesas a un mejor precio se las compraran de ese alguien. Por otro lado, si nadie más vende hamburguesas podrías cobrar hasta el doble por ellas.

Refrescos y cervezas – © Magnus Percan

Otro aspecto a considerar sobre la demanda es que si no puedes abastecer toda la orden de una casa no te compraran a ti. Este pequeño detalle puedes usarlo de forma muy agresiva(o defensiva) y crear demanda que nadie en la mesa puede abastecer, y con nadie me refiero a nadie ademas de ti 🙂 . Solo recuerdo ser cuidadoso, un pequeño error en el cálculo y terminaras regalando tu marketing al resto de la mesa.

Me veo obligado a dejar muchos detalles de lado, aun así hay dos más que me parecen son fundamentales para terminar de entender la genialidad de este juego. Las cartas de hitos y reserva. Los hitos son una serie de objetivos que compites por ser el primero en cumplir. ¿Fuiste el primero en promover hamburguesas? Muy bien, a partir de ahora obtienes una bonificación por cada hamburguesa que vendas. ¿Fuiste el primero en capacitar a un trabajador? Genial, a partir de ahora estás exento de pagar el salario de tres trabajadores. Son alrededor de veinte hitos, algunos son bastante poderosos, lo interesante no es eso, sino como informan tu estrategia y acentúan la asimetría en los intereses de cada jugador.

Seguramente más de alguno debe estar pensando que probablemente existe alguna combinación de hitos que permite dominar el juego. Y estarían en lo correcto de no ser por el otro detalle que quería destacar, las cartas de Reserva. Al iniciar la partida todos los jugadores eligen en secreto una carta de Reserva, mismas que en conjunto dictan cuanto dinero habrá en el banco. Esta cantidad es revelada más tarde, aproximadamente al transicionar de la apertura al juego medio, y es la que de forma efectiva determina la duración del juego. Un problema común en juegos donde el final se dispara cuándo un jugador supera cierto umbral, es que ciertas estrategias terminan por volverse dominantes y entre jugadores serios son repetidas ad nauseam. La variabilidad en la duración de las partidas permite que diferentes estrategias tengan oportunidad de brillar.

Algunos de los hitos disponibles – © TheRocketSurgeon

FCM es un juego lleno de decisiones difíciles. Uno que te hará enfurecer por ser incapaz de capitalizar los errores de otros, y no porque no lo hayas visto venir. De hecho lo hiciste, sin embargo, algunos errores aquí, unas cuantas ineficiencias allá te llevaron a cavar tu propia tumbar. Es de igual forma, un juego dónde puedes crear una estrategia, ponerla en marcha, cambiar el rumbo a la mitad y finalmente cosechar la fruta madura.

Food Chain Magnate trata sobre navegar una red ambigua de incentivos entremezclados, sobre aprender, equivocarte y desarrollar entendimiento. Un gran juego que sin lugar a dudas recomiendo.

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Es aquí dónde deberías salir corriendo a comprarlo, sin embargo hay un detalle a tener en en cuenta. Splotter Spellen tiene un ethos muy artesanal a la hora de diseñar y producir sus juegos, entre otras cosas ello implica tirajes muy bajos,  haciendo que los precios lleguen a dispararse a niveles absurdos. En este momento Amazon me lo está ofreciendo por precios que inician en los 199.99 dólares.

Envío gratis, bonito detalle Amazon

En ese sentido te recomendaría buscarte un amigo (que lo tenga) 🙂 o, sí vives en la Ciudad de México, bien podrías venir a jugarlo con los Evil Meeples, grupo de juegos del que formo parte. De momento lo tenemos agendado para fines de Febrero.

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